Las WCAG ofrecen criterios verificables para evaluar accesibilidad, pero una herramienta automática solo puede comprobar una parte de los problemas. Un resultado sin errores detectados no demuestra que toda la web sea accesible. La evaluación debe incluir tareas manuales, contexto del contenido y tecnologías de apoyo cuando corresponda.

Entiende qué estás evaluando

Las pautas contemplan que el contenido sea perceptible, operable, comprensible y robusto. Para un proyecto, esos principios se traducen a interacciones concretas: leer, navegar, completar un formulario y entender su resultado.

Define versión, nivel y muestra evaluada. «Cumple accesibilidad» es una afirmación demasiado amplia si solo se ha ejecutado un escáner sobre la portada. La aplicabilidad jurídica requiere su propia revisión competente.

Distingue detección automática y comprobación humana

Una herramienta puede encontrar problemas de estructura o atributos, pero la presencia de un elemento no demuestra que cumpla su propósito. Un texto alternativo puede existir y describir mal la imagen.

  • Contraste: revisar valores y contexto visual.
  • Enlaces: comprobar si el nombre explica el destino.
  • Formularios: probar etiquetas, errores y confirmación.
  • Teclado: observar foco, orden y posibilidad de salir de un componente.

No conviertas esta lista en una auditoría completa. Es una muestra de tareas que requieren criterio y verificación.

Un formulario que supera una prueba y sigue fallando

Ejemplo hipotético: todos los campos tienen etiquetas y el escáner no señala omisiones. Al enviar, el error aparece arriba y no se comunica a quien navega con apoyo. El usuario no entiende por qué no puede continuar.

La prueba manual revela una barrera que el recuento automático no explica. Hay que revisar mensaje, relación con el campo, gestión de foco y comportamiento al corregir.

Después se repite la tarea con datos válidos y con errores. La validación no termina al cambiar un atributo.

Pide un informe que permita corregir

Cada hallazgo debería incluir URL, componente, pasos, criterio relacionado y evidencia. Añade prioridad según la tarea afectada y una validación posterior de la corrección.

Un informe debe expresar su alcance: qué páginas, estados y tecnologías se revisaron. Evita presentar una muestra como garantía sobre contenido futuro o módulos no evaluados.

Integra los controles en edición y mantenimiento. Cambiar una imagen, añadir una tabla o instalar un formulario puede introducir nuevas barreras sin modificar la plantilla general.

Mantén el resultado del escáner como evidencia parcial

Guarda herramienta, versión, fecha y URLs. Añade pruebas manuales realizadas y estados que quedaron fuera. Eso permite entender qué significa un informe sin errores automáticos.

Si aparece un hallazgo, verifica contexto antes de corregir; si no aparece, no cierres tareas que requieren interacción humana. La evaluación debe probar función y comprensión, además de atributos.

Después de la corrección, conserva una prueba de la misma tarea. Esta relación entre hallazgo y resultado aporta más trazabilidad que comparar dos puntuaciones agregadas y afirmar que toda la web ha alcanzado conformidad.

La accesibilidad necesita pruebas de uso

Las herramientas aceleran detección; el criterio completa la evaluación. Una auditoría web puede identificar barreras y organizar correcciones, distinguiendo revisión técnica, alcance evaluado y obligaciones que deban confirmarse.